ALGO EFIMERO
realidad
Nadie puede hacerse cargo de llevar el mundo a sus espaldas. Y sin embargo, todos llevamos la historia de este mundo sobre las nuestras; una historia donde lo magnífico y lo horroroso conviven en armonía y en promiscuidad, como amantes apasionados y como perros rabiosos; y el asombro, esa capacidad que siempre agoniza y siempre revive, habita en cada momento, en cada instante, en cada suspiro de nuestra soledad y de nuestro desvalimiento.

